7 ene 2021

6 consejos para mejorar los secuaces en tus partidas

Un buen villano debe saber rodearse de secuaces competentes, de su mismo o mayor nivel de maldad preferentemente. El hecho de servir al mal por motivos netamente malvados debería ser un buen punto del que partir, pero además cobran un papel importante en nuestras partidas de rol cuando se trata de darles un trasfondo y un papel en ellas, además de suponer los primeros retos de la misma.


Recuerdo haber ido mejorando este punto poco a poco a medida que he dirigido diferentes tipos de partida, hasta llegar al punto en que los Jugadores le han cogido el mismo cariño a los secuaces que les he tenido yo como creativo (Hasta donde se puede apreciar un villano, claro está) o incluso constituyendo una amenaza mayor que aquellos a los que servían. Con esa idea en mente, he reunido en este artículo algunos de los trucos que empleo para usar y crear secuaces en varios de sus aspectos, todos ellos basados en mi experiencia.


1 Mejor si son pocos
Uno de mis primeros errores usando lacayos, secuaces y derivados, fue usar demasiados. La vez que mas vergüenza ajena (o propia) me produce es cuando intenté usar nada más y nada menos que doce. Evidentemente no salió bien y no tenían ni siquiera la importancia básica que les planteé. Manejar un número bajo de estos elementos te permite perfilar su trasfondo con más precisión y que tengan más tiempo de escena.

Para diseñar secuaces puedes usar los mismos métodos que para Personajes y Personajes No Jugadores, pero al final, y durante la partida, para desarrollarlos correctamente necesitan tiempo de escena, para que puedan mostrar lo que son. Mi primer consejo sería emplear un número bajo de ellos, tres como máximo, siendo lo ideal uno o dos. Aún peor, si su número es alto, puede que los Personajes los interpreten como enemigos que atacan en muchedumbre, diluyendo su importancia y su apariencia poderosa.

Personalmente mantengo sus apariciones como algo especial, pero tampoco infrecuente. En Final Fantasy IX por ejemplo, las apariciones de Kuja se producen antes de un cambio relevante en la trama, porque sus acciones conllevan un alto impacto en la historia del mundo.


2 Acciones relevantes
Un secuaz no debe ser simplemente una pieza en el tablero que plantee un reto: Debe tener su trasfondo, objetivos, y en muchas ocasiones como en otras obras diferentes, un papel que desempeñar. La capacidad de realizar acciones significativas es lo que diferencia un buen secuaz de un mero figurante. Puedes tomar como ejemplo las acciones significativas de Grima, Lengua de serpiente, Boba Fett, Mini-Yo, Colagusano o Saruman, Personajes con un trasfondo importante en mayor o menor medida y acciones casi básicas o con gran repercusión en su narrativa.









3 Dales un ámbito de influencia
No todos los secuaces deben seguir una línea establecida por su líder: Algunos tienen influencia más allá de la concedida por el mal superior o incluso fueron elegidos por ello. Dicen que el poder corrompe y que el poder absoluto corrompe absolutamente, pues empecemos por ello. Si el secuaz tenía un historial previo, trabajamos su trasfondo, lo que además lo convierte en alguien en quien el mal puede centrar su mirada. Es posible incluso ocultar sus acciones dirigidas a un mal mayor entre sus malas acciones habituales, con lo cual ni sus cercanos (o aquellos que lo sufren) puedan notar algo fuera de lo común. Tener poder en una esfera diferente del mal principal lo convierten también en una pieza esencial para la actuación del mal, y es posible debilitar la gran amenaza terminando con ellos. Tiene además sentido que sean necesarios, protegidos e importantes.


4 Recuerda que son Personajes
Su comportamiento debe ser coherente y consistente, especialmente relacionado con su trasfondo y objetivos. Pueden tener planes alternativos, contramedidas o incluso velar por sus propios intereses antes que por los prometidos por sus líderes, o llegar hasta traicionarlos, en función de su grado de maldad y conveniencia. Tomarlo como un Personaje secundario al margen de su papel como secuaz te permite pensar con más claridad a la hora de tomar decisiones al respecto. Y poder usar, además, todas las técnicas que se enfocan habitualmente a los Personajes No Jugadores.









5 Tienen algo que proteger
Que alguien sirva al mal no lo convierte necesariamente en un ser despiadado
a toda costa… Habitualmente tienen algo que proteger, y esto se complica aún cuando ese algo son familiares, porque pueden no compartir sus ideas pero también pueden ser elementos con los que chantajearlo. Esta situación pone a los Personajes en una encrucijada, entre asumir que no tienen culpa de nada o usarlos como elemento disuasorio. Es habitual que lo que protegen sea en realidad un “alguien” para complicar la trama agregando las decisiones o la propia vida de esa tercera persona a la trama.


6 Tienen sus propias luchas
Y son habitualmente contra los “sirvientes del bien” que pueden no ser los propios Personajes. Que sean capaces de establecer sus propios frentes, combates y trampas a otros Personajes No Jugadores (Y que se resuelvan como telón de fondo) da una marcada sensación de mundo vivo y sobre todo, de secuaces capaces de actuar de forma contundente si no se detienen a tiempo. Esto pueden ser victorias muy significativas si merman los recursos de los Personajes, urgiéndoles a terminar con ellos.

Por otro lado, pueden tener roces contra otras facciones, neutrales o no, u otros objetivos no relacionados con un conflicto principal, o incluso que logren sus objetivos antes que los protagonistas: ¿Qué ocurre si ese objeto tan importante ya ha caído en manos del secuaz, gracias a la guía que ha ofrecido a otro grupo de aventureros? ¡Esto nos da incluso para un spin-off!


Hasta aquí mis tips para mejorar los secuaces en juegos de rol, pero quiero saber ¿Usas alguna técnica concreta para darle un toque especial a tus secuaces? ¿Tienes algún secuaz concreto que ocupe un lugar especial en tu corazón rolero? ¡Cuéntanoslo! Estamos deseando saberlo.

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